Historia
En las faldas de la almeriense Sierra de los Filabres a unos 1010 metros de altitud tiene su ubicación Olula de Castro. Este blanco pueblo tiene tras sí muchos años de historia , en los que diferentes culturas han paseado por sus empinadas calles.
Entre las casas del lugar, blancas y con tejados de pizarra, resalta la Iglesia Parroquial a la Virgen del Patrocinio, patrona de la villa.
El origen de las gentes de Olula se sitúa en la época de la prehistoria, de la que quedan restos en el llamado Huerto del Moro y en la que llegaron a toda esta zona personas procedentes del Norte de África. Entre finales del siglo VII y principios del VIII los beréberes romanizados y cristianos, llamados yarawás, bajo el mando de la reina La Kahima se instauraron no sólo en Olula sino en toda a la Sierra de los Filabres, transmitiendo sus costumbres y conocimientos a las gentes de esta zona. Olula de Castro pudo estar directamente relacionado con los campamentos de la reina africana por lo cual los vecinos de la Sierra de los Filabres, durante la Edad Media, eran mozárabes que se vincularon a Alfonso VII el Batallador cuando conquistó Almería y lo siguieron para repoblar el valle del Ebro el cual había conquistado recientemente. Por esta razón, éste al igual que otros pueblos de la sierra sufren un vacío demográfico el cual es cubierto conprontitud ya que nuevas tribus beréberes islamizadas dieron lugar a una construcción de una veintena de aldeas cuyos nombres fueron conservados hasta el final del siglo XVI y los cuales conocemos gracias a los cronistas de los Reyes Católicos que los dejaron reflejados en algunos documentos.Entre 1505 y 1568 la población residente en Olula de Castro, al igual que la de sus pueblos vecinos, era totalmente morisca. Cuando a final de 1568 los moriscos de la Alpujarra se revelaron los residentes en Gérgal se unieron a estos quedando los demás pueblos de la sierra, entre ellos Olula de Castro en paz, aunque esta paz no duró mucho ya que poco después se unieron a la rebelión lo que conllevó la muerte de más de la mitad de los moriscos por el combate, hambre y las enfermedades. Otra parte fue vendida como esclavos y algunos huyeron.
Como consecuencia de la expulsión de los moriscos que hasta entonces habitaban estas tierras, Olula de Castro quedó abandonada y gran parte de sus casas arruinadas y destruidas. A partir de 1573 se produjo una lenta repoblación. A Olula de Castro llegaron más de diez repobladores, a los que se le repartieron tierras para asegurar su subsistencia. A finales del siglo XVI sólo quedaban cinco vecinos, y siete casas en buen estado.
Tras la reconquista de Almería y de la Sierra de los Filabres por parte de los Reyes Católicos , Olula junto a otros pueblos como Castro o Uleila del Campo fue cedido al señorío territorial del Duque del Infantado. Los pagos que Olula de Castro debía enviar al Duque del Infantado en el siglo XVIII eran de 1.850 reales .
A Olula no se le concedió parroquia propia hasta 1.782 cuando se procedió a la reforma administrativa de la diócesis de Almería por el Obispo Anselmo Rodríguez, tomando como nombre de la parroquia el que aún hoy se conserva, iglesia y patrona a la Virgen del Patrocinio.
Esta parroquia de Olula de Castro es de una nave separada por un amplio arco a la capilla mayor, la cual posee una cúpula con cuatro nervios que arranca sobre una cornisa estrecha y circular sostenida en las cuatro esquinas por unas pechinas.A mediados del siglo XVIII la Iglesia recogía de Olula de Castro unos 1.255 reales en concepto de diezmo. En Olula existió una hermandad de Nuestra Señora del Patrocinio pero terminó por desaparecer.
A mediados del siglo XVIII Olula de Castro seguía perteneciendo al señoría del Duque del Infantado y estaba habitado por 228 personas.
En esta época el pueblo había crecido y contaba con unas 56 casas, una taberna y dos molinos donde moler la harina.
Los habitantes de Olula de Castro se dedicaban a la agricultura y a la ganadería. Existían numerosos rebaños de cabras y ovejas que aprovechaban la vegetación que poseía la sierra.La población a principios del siglo XX creció y se colocó el 727 habitantes aunque posteriormente descendió a unos 500 quedando en unos 300 en 1981. Algunos de sus cortijadas han desaparecido, como el Tallón Alto, pero otras , aunque con muy poca población siguen vivas .
El fenómeno de la emigración ha golpeado duramente a este singular pueblo los últimos 25 años, ya que sus gentes se han visto obligados a partir a otras lugares para buscar una vida que quedándose en Olula desgraciadamente no podrían tener, por falta de trabajo entre otras cosas.
Hoy en día están censados en Olula de Castro unas 200 personas. Los pensionistas son la población que predomina, aunque en fechas vacacionales es abundante la visita de jóvenes y adultos que vuelven para pasar en su tierra el mayor tiempo posible.
En los últimos tiempos se ha llevado a cabo el arreglo de la carretera que la cuál permite el fácil acceso a este bello pueblo por lo que en un futuro puede estar encaminado al turismo rural.
Los vecinos de Olula de Castro, hospitalarios y alegres, no olvidan a sus emigrantes al igual que éstos no olvidan su pueblo de origen que llevan en el corazón , por eso aparte de las fiestas patronales en conmemoración de Nuestras Señora la Virgen de Patrocinio que se celebran el segundo domingo de noviembre, en agosto, tienen lugar las fiestas del emigrante.
La apuesta por el futuro de Olula está entre otros en manos de las instituciones almerienses. Olula de Castro con una historia fraguada a lo largo de muchos siglos, merece la pena visitarlo.